21/4/11

Súccubo

Una pequeña súcubo
de radiantes ojos e igual corazón
intentó subir a los cielos
lugar prohibido para ellos.

No importándole el peligro
lucho con toda una legión
de ángeles y arcángeles
que no entendían su misión.

Y al llegar a la puerta
casi fue su perdición,
a punto de ser vencida
por su guardián y protector

-¿Qué es lo que intentas, demonio,
al subir a este lugar?
¿Cómo quieres cruzar estas puertas
con tu rango inferior?-

Preguntó ufano el protector
De las puertas, que ella intentaba cruzar
Para llegar al reino de las almas
y a una de estas atrapar

-Yo necesito, ángel
Un alma dentro de mi ser
Ese es mi fin, mi objetivo
Para lo que aquí llegué.-

-Pues aquí no conseguirás
Tu objetivo profano
Estas almas están a mi cuidado
Y cada una ya tiene un fin planeado-

Resignada la súcubo bajo
Más allá de la tierra mortal
Atravesó el purgatorio sin encontrar
El alma que su ansia ocupaba

Y a cada uno de los infiernos llegó
Enfrentó a mil demonios o más
En cada uno siempre la misma respuesta
Lo que buscas aquí no está.

Hasta que llegó al final
Lo más abajo que se podía llegar
Y allí encontró al máximo
Exponente de la oscuridad

Para su sorpresa, él no la atacó
Le habló con delicadeza
La ternura de un padre pareció
Reflejada en las palabras de su alteza.

-Dime pequeña, ¿qué es lo que buscas
Con tantas ganas y ansiedad?
¿Que te ha hecho hacer todo el recorrido
Desde el principio al final?-

-Padre necesito un alma-.
Ella trémula respondió
-Para ocupar cada miembro de mi ser
Con su nueva vitalidad-

-Pero hija ¿Cómo tú, una demonio
Puede buscar algo así?
Tu no necesitas un alma
De un humano así-

-Si la necesito Padre, si tiene un fin
Pues sé que sin el alma no se puede amar
De una manera total
Y sin mancha alguna-

-¿Y a quién quieres, hija mía
Entregar un amor tal?
Preguntó el padre amoroso
A la súcubo confundida-

-Es un humano, Padre
El que ha cautivado mi corazón
Ha logrado capturar toda mi atención
Y él ni siquiera sabe lo que soy.-

-Es normal hija, los humanos
no saben de nosotros
nos mantenemos ocultos en las sombras
Como los ángeles en la luz

Pero dime hija ¿Ya has probado
De su carne su sabor?
¿su alma también la has probado,
Le has robado su dulzor?-

-Lo he probado, padre
Y aunque me encantó su sabor
No sería capaz de hacerle daño
Ni de causarle ningún dolor

Por eso quiero un alma,
La necesito para amarlo así
Tal y como él se merece
Y como voy a hacerlo al fin-

-No te das cuenta hija mía
Todo el viaje que has hecho hasta aquí
Demuestra que puedes amar
Solamente con lo que tienes aquí-

Dijo el señor oscuro
Señalando el pecho de la súcubo
-Un ser no necesita un alma
Para que su corazón ame con tal pasión-

-Gracias Padre, tienes razón
Pero quiero que él sea feliz junto a mí
Y no se si siendo lo que soy lograré
Todo su amor merecer.-

-Te aseguro hija que lo será
No importa lo que seas mientras puedas amar
Y has demostrado todo tu amor hacia él
Así que ve y ámense por toda la eternidad.

19/4/11

Sabbat

Bienvenido joven señor
Esta noche yo seré su anfitriona
En este baile de gala y antifaces
El Sabbat en que los muertos danzan

Venga a beber de este vino
Es el elixir mismo de la vida.
Venga a comer esta fruta
La fruta prohibida del edén

Y estas almas ocultas
Bajo antifaces carnavalescos
De vivos colores que deslumbran
Tu nueva e inocente alma.

Venga joven señor
Sé que esto es nuevo para usted
Pero debe entender joven señor
Que disfrutar de nuestra fiesta
Es necesario para nosotras

Nosotras, brujas de la tierra
Hijas de las viejas eras mitológicas
Donde Dionisio y Pan
Eran nuestros fieles anfitriones

Pero en este momento, mucho después
Solo yo soy vuestra anfitriona
Así que os ruego, joven señor
Disfrute de mis regalos esta noche.

¿Está satisfecho joven señor?
Vamos entonces a bailar
A la luz de nuestra enrome fogata
Deje que las llamas toquen su ser

Pero aún no puede morir, joven señor
La noche es demasiado joven
Las almas a penas comienzan a llegar
Y los demonios se entrelazan para bailar
 
Vamos joven señor, beba más
Del vino que las Musas le ofrecen.
Coma más de esta deliciosa fruta
Que los sátiros le sirven.

Oh joven señor, no llore
En este lugar no hay ángeles que le escuchen
A demás usted es mi invitado
Como anfitriona no puedo dejarlo ir

Vengan súcubos a entretener
A mi joven señor que teme y se aburre
Vengan Ménades sirvan más vino
En la copa de mi dulce invitado

¿Por qué teme ahora
El brillo de los cuchillos le atormenta?
No tema, yo estoy aquí
Y esas dagas no se les acercarán

¿Los bebes, su llanto?
Los filos de las armas son para ellos
Pero no se aterre así, joven señor
No son más que pequeños serafines

Venga a mi entonces, joven señor
Ya es hora de terminar la fiesta
¡Observe! la noche decae
Las estrellas comienzan a palidecer

Bebe de mi pecho un nuevo vino
Mi distinto al elixir de la vida
Es este el elixir de la muerte
Servido desde el seno de la noche

No se apene, joven señor
Por tocar este pecho virginal
El ha sido creado para servir
Al que yo considere mi señor

Así, beba joven señor
La sangre que mana de mí
Conviértase en una más
De las criaturas de la noche

Y antes de que el sol nos observe
Estemos juntos una vez más
Vamos a mi casa, una casa mortal
Que le recibirá sin más

Y en este hogar solitario
La cama nos abriga a los dos
Sepa que las criaturas están hechas
De lujuria y no de amor

Pero con este contacto le demuestro
Que este muerto corazón también
Puede sentir por usted
El amor de una nueva pasión.

Y ahora, ocultos de la luz
Durmamos hasta la eternidad
Eres y serás mio, para siempre
De ninguna otra forma puede ser.


6/4/11

Primer Amor

Ese pecho trigueño que tanto deseaba
Labrado, no por vanidad, sino por trabajo
De ardiente piel, bañada en cobre
entregada con amor a mi ser

Y sus manos, fuertes y tiernas a la vez,
recorren mi cuerpo con destreza
mientras su aroma me llena, se impregna
mezclado con mi agitado aliento.

Dos seres convertidos en uno.
Y el amor que pulula en el aire
es bañado por la helada luz
de infragantes velas confidentes

Luz que hasta cierto punto me encela
Por tocar la piel que considero solo mía
pero sé que ningún ángel iluminado
podrá quitarme a mi amado

Nuestros besos se vuelven un infinito;
las miradas deseantes se encuentran
complices de un amor entregado en pasiones
que se desborda por cada poro de la piel.

Y el momento encuentra entonces su tiempo,
siento su cuerpo sobre mi, tibia presión
ambos cuerpos vibran al unisono
mezcla de miedo, amor y pasión.

Y en el tiempo específico, casi previsto
con un exacto movimiento, lo siento entrar en mi.
Durante instante, casi eterno
con los ojos cerrados, solamente nos quedamos así

Después él comienza a moverse
aumentando el fuego dentro de mi
y mi cuerpo se une al delicioso vaivén
que mueve carne y pasión.

Dulce fuego, nos quema a ambos
mientras nuestros cuerpos oscilan a la par
puedo sentirlo dentro de mi ser
pedo su ver su cara, disfrutando igual que yo.

Poco a poco la intensidad comienza a subir;
la velocidad aumenta por igual
Él entra más y más profundo
hasta llegar al máximo placer

Con sus fuertes brazos me levanta
quedando en diferente posición,
el ritmo sigue aumentando su nivel
acompañdo por mi voz y su voz

Y en el último momento
el máximo éxtasis explota en los dos
con una fuerte expresión de placer,
y un débil susurro, "te amo"

Entre la explosión de placer que me llena
siento su ser vibrante vaciarse en mi
y acabado este momento de pasión,
nuestros cuerpos se relajan al fin.

Recostados juntos, me abraza fuertemente
Me hundo exhausta  entre sus brazos
Y aún el sudor que nos baña
Se funde en un elixir salado

Nuestras respiraciones toman su ritmo habitual;
bajo las cobijas se mantiene el calor.
El sueño cae sobre nuestras complacidas almas
Y un último "te amo" aflora en los labios de los dos