6/4/11

Primer Amor

Ese pecho trigueño que tanto deseaba
Labrado, no por vanidad, sino por trabajo
De ardiente piel, bañada en cobre
entregada con amor a mi ser

Y sus manos, fuertes y tiernas a la vez,
recorren mi cuerpo con destreza
mientras su aroma me llena, se impregna
mezclado con mi agitado aliento.

Dos seres convertidos en uno.
Y el amor que pulula en el aire
es bañado por la helada luz
de infragantes velas confidentes

Luz que hasta cierto punto me encela
Por tocar la piel que considero solo mía
pero sé que ningún ángel iluminado
podrá quitarme a mi amado

Nuestros besos se vuelven un infinito;
las miradas deseantes se encuentran
complices de un amor entregado en pasiones
que se desborda por cada poro de la piel.

Y el momento encuentra entonces su tiempo,
siento su cuerpo sobre mi, tibia presión
ambos cuerpos vibran al unisono
mezcla de miedo, amor y pasión.

Y en el tiempo específico, casi previsto
con un exacto movimiento, lo siento entrar en mi.
Durante instante, casi eterno
con los ojos cerrados, solamente nos quedamos así

Después él comienza a moverse
aumentando el fuego dentro de mi
y mi cuerpo se une al delicioso vaivén
que mueve carne y pasión.

Dulce fuego, nos quema a ambos
mientras nuestros cuerpos oscilan a la par
puedo sentirlo dentro de mi ser
pedo su ver su cara, disfrutando igual que yo.

Poco a poco la intensidad comienza a subir;
la velocidad aumenta por igual
Él entra más y más profundo
hasta llegar al máximo placer

Con sus fuertes brazos me levanta
quedando en diferente posición,
el ritmo sigue aumentando su nivel
acompañdo por mi voz y su voz

Y en el último momento
el máximo éxtasis explota en los dos
con una fuerte expresión de placer,
y un débil susurro, "te amo"

Entre la explosión de placer que me llena
siento su ser vibrante vaciarse en mi
y acabado este momento de pasión,
nuestros cuerpos se relajan al fin.

Recostados juntos, me abraza fuertemente
Me hundo exhausta  entre sus brazos
Y aún el sudor que nos baña
Se funde en un elixir salado

Nuestras respiraciones toman su ritmo habitual;
bajo las cobijas se mantiene el calor.
El sueño cae sobre nuestras complacidas almas
Y un último "te amo" aflora en los labios de los dos

No hay comentarios:

Publicar un comentario